jose camejo suarez

lunes, abril 08, 2013

¿Será posible que permitamos un formado en la escuela comunista cubana?



Por Angela Zago

O
ír al usurpador Nicolás Maduro –cuadro del Partido Comunista Cubano- cantar junto a jóvenes venezolanos el himno de la dictadura cubana, fue patético. Sobretodo para quienes alguna vez arriesgamos nuestra vida y libertad por lo que nos vendieron como “un mundo mejor”. Me retrotraje a aquellos años cuando defender nuestra soberanía del “imperialismo yanqui” y de cualquier intromisión de la bota invasora nos exigía dar la vida: ¡qué ilusa!. Segura estaba que cualquier revolucionario daría la suya por la defensa del territorio nacional. Mis dudas comenzaron en la primavera checa de 1968, cuando la URSS invadió a Checoslovaquia y el Partido Comunista de Venezuela -al cual pertenecí hasta ese año- calló, no tomó posición y yo me dije: la invasión de los soviéticos es tan invasión como la de los norteamericanos. Rompí lazos y nunca más he vuelto a militar en ningún partido, mucho menos creer en los principios que defienden los comunistas.
Pero, quienes se alzaron un 4 de febrero de 1992 no dijeron que fuesen comunista y, afirmaron, a través de documentos escritos y declaraciones orales, que uno de sus principios era la defensa de la Patria y la soberanía nacional. Se trató, entonces, de otro grupo que utilizó la palabra Patria para obtener el poder y mancillar nuestro terruño. Por lo menos los checos se alzaron contra los tanques soviéticos y trataron de “salvar su soberanía”. Los dictadores cubanos no, los Castro se entregaron en cuerpo y alma a los rusos, eso sí: mientras le pasaban 80 millones de dólares mensuales para mantenerlos en el poder.
Nicolás Maduro asimiló muy bien su paso por la Escuela de Cuadros del Partido Comunista Cubano: eso está claro. Lo que aún no lo está, es cuál es la doctrina que defienden el resto de quienes forman parte del régimen y dicen ser “revolucionarios” y “patriotas” o, los militares venezolanos que estén a favor de la Constitución y las leyes venezolana porque el Código Penal define claramente qué significa ser traidor a la patria. Se lo resumo:
1) Quien atenta contra la independencia de la República.
2) Se confabula para destruir la forma política republicana que se ha dado la Nación.
3) Solicita la intervención de país extranjero en los asuntos de la política interior de Venezuela.
4) Revela los secretos políticos o militares concernientes a la seguridad de Venezuela.
5) Entrega recursos a un país extranjero, que son empleados en perjuicio de la República Bolivariana de Venezuela, sus instituciones republicanas, sus ciudadanos y ciudadanas y sirven para desestabilizar el orden social.
Bien, Chávez Frías hizo todo eso, pero ya está muerto y la justicia venezolana no lo alcanzará. Sus “herederos” ilegales no sólo mantienen esos delitos, además ya se dan el lujo de alzar la bandera cubana y cantar en cadena nacional el himno de unos invasores.
¿Qué más podemos esperar?

0 Comentarios:

Publicar un comentario

Suscribirse a Comentarios de la entrada [Atom]



<< Página Principal


 
Free counter and web stats